Y LOS SUEÑOS… SUEÑOS SON

Dedicada a todos aquellos (genérico, ojo) que están hasta el DVD de trabajar.

 

Y LOS SUEÑOS… SUEÑOS SON

 

 

 

Anoche, cuando dormía,

soñé, bendita ilusión,

que había llegado el día

en que acertaría el cupón.

Dime si solo es un sueño,

o una enfermiza obsesión,

que me hace fruncir el ceño

a la menor ocasión.

Anoche, cuando dormía,

soñé, bendita ilusión,

que los millones fluían

y me compraba un camión.

Si atinara con el premio,

si yo acertara con eso,

me volvería un bohemio

y del placer un obseso.

Anoche, cuando dormía,

soñé, esperanza furtiva,

que me hacía rico un día

gracias a la primitiva.

Y yo, con cara de idiota,

hartándome de jamón

ibérico de bellota

y un buen vino en un porrón.

Anoche, cuando dormía,

soñé sin ningún disimulo

que a muchos me permitía

mandar a tomar por culo.

¡Qué alegría! ¡Cuánto gozo!

¡Cuánta infantil emoción!

¡Cuánto sencillo alborozo!

¡Qué bendita sensación!

Anoche, cuando dormía,

soñé, bendita ilusión,

que más no trabajaría

como trabaja un cabrón.

Soñé que no madrugaba

y que la siesta me echaba

con la boca medio abierta

cayéndoseme la baba.

Anoche, cuando dormía

me sonó el despertador.

Despuntando estaba el día,

y saliendo del sopor,

como un jarro de agua fría

me percaté de mi error:

La realidad es arpía

y los sueños… sueños son.

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