DECÁLOGO PARA LA BUENA CONVIVENCIA DE LA PAREJA

Los siguientes consejos, quizás resulte pretencioso llamarlos consejos, pero de alguna forma hay que llamarlos, van enfocados a todo tipo de parejas, sean del pelaje que sean: chica-chico, chica-chica, chico-chico, chico-cabra…

“Quiécir” que, básicamente, en una relación amorosa priman más las actitudes (también las aptitudes) que la propia idiosincrasia de la misma. No se trata de quién eres… sino de cómo te comportas.

PARA ÉL:

1.- Lucha día a día por que no se pierda la magia en la pareja. Ella apreciará tus gestos en esta dirección en lo que valen, y es probable que acabes recibiendo algún tipo de recompensa (No tiene por qué ser sexual. Por complicado que pueda parecerte, existen más cosas antes o después del sexo). Regarlarle dos entradas para ver juntos el fútbol en el campo puede no ser considerado como gesto para mantener la magia y, por el contrario, cabe la posibilidad de que te aleje un poco de ella (al menos ese día).

2.- El agradable y aliviador cuesco mañanero bajo el edredón puede ser causa de innecesarias crispaciones en ella. Evítalo en la medida de lo posible, y, si no puedes conseguirlo porque la presión intestinal es demasiado elevada, al menos asegúrate de que aún está dormida. Ojo con la potencia y sonoridad del evento porque puedes despertarla aunque se encuentre en estado REM.

3.- Evita apelativos generales como “churri”, “cari”, “gordi”. Pueden hacerle pensar, infundadamente, claro, que los usas para no confundirte con los nombres y pronunciar en el momento menos oportuno el nombre de la otra. ¡Planta cara a la susceptibilidad! Piensa que ellas… no pueden evitarlo. Su hipertrofiado cerebro necesita ser alimentado constantemente con tramas que puede, solo puede, que no existan más que en su inalcanzable (para nosotros) inteligencia.

4.- Tú, tumbado en el sofá, eructando los gases de la cerveza mientras ves la tele y ella de pie con la plancha, sudando la gota gorda, seguramente, no es su ideal del reparto de tareas domésticas. No es de extrañar que su silencio durante las dos horas anteriores pueda desembocar en algún acto, digamos, violento (un improperio o exabrupto en medio del silencio general, una quemadura en tu camisa favorita, un planchazo en el mocho…) e imprevisible. Para evitarlo vete a la cama. Al menos allí no te tiene a la vista.

5.- Es complicado, pero intenta paliar la “tremulez” de tu miembro cuando orinas, de pie, frente a la taza. Las gotas que a veces ves sobre el borde de la tapa NO corresponden a algún tipo de fuga de agua de la cisterna. Se trata de pis, orines, meado… Por cierto, por muy misterioso que pueda parecerte, estas manchas no se disuelven solas con el tiempo.

6.- Interésate, de tarde en tarde por su mundo interior. “¿Qué piensas?”, “¿Qué te preocupa?” “¿Ya tienes vestido para la boda?” … son preguntas cuya respuesta nunca llegarás a entender por mucho tiempo y atención que dediques a ello, pero intenta asentir cuando lo esté haciendo, ello te hará ganar muchos enteros para ella, pues creerá que la comprendes. Por alguna extraña razón, sentirse comprendida hará que rebaje el nivel de mala leche hasta parecer simpática.

PARA ELLA:

1.- Ir a comprar ropa no tiene por qué ser necesariamente gratificante para él. Es más, algunos hombres odian ir de compras. Si aún así has conseguido que te acompañe, evita no “calentarle” con preguntas como “¿Cómo me ves la blusa?”, “¿No te parece que este pantalón me hace el culo un poco gordo?”,  “Joé, cari, es que no me ayudas nada. Estás en este mundo porque tiene que haber de todo”…

2.- Nunca intentes “forzarle” a ver una peli romántica sentado junto a ti en el sofá. Sí, para ti es algo que te llega al alma, pero donde no hay mata… no hay patata. Debes comprender que no es más que un hombre y posee un grado de sensibilidad de similar nivel al de un tarugo de madera. El que en otro canal haya fútbol no hará más que empeorar las cosas.

3.- Sí, es sí. No, es no. Punto. Intenta no confundirle con expresiones ambiguas o contradictorias. Un hombre es un ser que difícilmente es capaz de captar un doble (o triple) sentido. Cuando te dirijas a él, si quieres que tu mensaje quede cristalino, sé básica, directa, contundente. No está mal visto intentar afianzar el mensaje con un gesto “cabestriano” como darle un puñetazo “coleguil” en el hombro, y acabar la frase con alguna expresión del tipo “¡Por mis santos cojones!”. Te garantizarás así, de una manera sencilla, básica, algo bruta aunque noble, que entienda aquello que quieres comunicarle.

4.- Siempre hay que luchar por ideales, pero debes tener en cuenta que el porcentaje de hombres que lucen tableta abdominal es extremadamente pequeño y demasiado publicitado. Puede que, incluso, se trate de una quimera, de algo que en realidad no existe. Asume que tu chico no pertenece a ese grupo a tenor de la curvita que va abultando su camiseta a medida que le caen años encima. Desear al hombre ideal que aparece en las pantallas de cine desbocando la imaginación y darte una hostia de campeonato con un baño de realidad cuando le miras, son cosas que suelen ir de la mano. Sé sensata y no pidas peras al olmo.

5.- Has de tener en cuenta que él… no tiene por qué querer a tu madre como lo haces tú. Su capacidad de empatizar pierde todo su efecto cuando hablamos de su madre política. Sé paciente y evita las críticas a su persona delante de tu amada madre (su suegra). Siguiendo el mismo razonamiento intenta impedir que tu madre le ataque con frases como “A ver si ves menos fútbol y sacas a la niña a cenar a un buen restaurante”, “Con todo lo que tenía para elegir, fue y eligió lo peor”. “¿Es necesario beber tanto?”… Créeme, es muy probable que no se entere si le tiráis indirectas más o menos refinadas, pero estos ataques, aún no entendiendo del todo su significado o su causa, pueden acabar provocando en él una reacción momentánea de rechazo a ambas, madre e hija, con más que probables salidas de tono. Justo por el motivo inverso, trata de ganarte a su madre, elogia su cocina aunque te lo comas todo con asco. Si ella te aprueba como nuera él se quedará sin argumentos para rechazarte.

Esta entrada fue publicada en Revueltos mentales. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a DECÁLOGO PARA LA BUENA CONVIVENCIA DE LA PAREJA

  1. JM Vanjav dijo:

    Un consejo para ambos que a lo mejor rompe sus respectivas expectativas: siempre es más un poco de algo que el todo de nada. Así que con un poco de paciencia, respeto y convivencia puede ser más que suficiente para superar las situaciones que comentas en las dos direcciones. 😁🖐

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .