ESE MOMENTO…

Ese momento…

En que te encuentras en la calle. Es día de fiesta y hay bastante gente. Tú caminas, con tu chándal con chaquetilla y pantalón azul marino amplios para disimular la barriga cervecera prominente, rayas blancas a lo largo de los brazos y de las piernas, camiseta técnica transpirable de color amarillo limón de la marca DAIDAS, tocado con una gorra de “Aglomerados Jiménez” calada hasta las cejas, que, por cierto, no se te ven porque las tapan unas amplias gafas de sol marca RAMBLAND, zapatillas marca LIKE, impolutas, de color naranja fosforito, una barra de pan pellizcada hasta la mitad…

Aproximándose por tu misma cera, una jamona rubia con mallas de la marca “ENVASADOS AL VACÍO VACUUMPOP”, camiseta-top ceñida hasta cortar la respiración, la de quien la mira y la de quien la viste, pearcing en el ombligo y tatuaje comprometedor en el bajo vientre que se adentra por debajo de la cinturilla de las mallas, que son de talle bajo, al que no se le ve el final pero se intuye. Zapatillas de ¿deporte? Con suela curva de seis centímetros y calcetines tobilleros de color rosa…

De repente la chica que levanta el brazo y saluda ostentosamente mirando en tu dirección.

Tú que te pones la mano en el pecho en actitud de “¿Es a mí? ¡No puede ser!  y que ante la insistencia de la jamona, acabas levantando y agitando a modo de saludo a la altura de tu cabeza, correspondiendo, como no podía ser de otra forma.

Esa chica que ahora, además de saludar con más efusividad, te muestra una preciosa sonrisa de la marca PIÑOSWHITE, que es la iguala odontológica de moda…

A ti que te da un temblor de piernas. Que piensas “¿acaso he ligado, Dios mío? No me lo puedo creer. Va a ser verdad que esto del deporte ayuda a entablar relaciones…

Jamona y gañán que están a un metro de distancia el uno del otro… y avanzando…

Esa chica que sigue saludando, pero que ahora abre los brazos en actitud de “venaquíquetevoyadarunrestregónquetevoyaponeracien”…

Tú, que ante la inminencia del frote,  abres los brazos y cierras los ojos para disfrutar el inesperado momento… y lo que surja…

Quince segundos pasan y el abrazo que no se ha producido…

Tú que abres los ojos a la vez que te quitas las gafas, mostrando el orzuelo que no querías mostrar, y metes la patilla en la boca para mordisquearla en plan interesante… pero no ves a la rubia…

Tú que miras a tu espalda guiado por un extraño presentimiento y…

La rubia que le está sorbiéndola vida a base de besos a un cachitas de mayas ajustadas pero muy abultadas según en qué zonas, camiseta de tirantas desbordada por infinidad de músculos que no sabías que existieran, depilado desde los dedos de los pies a lo alto de las orejas… Si sigue así se lo va a comer…

Tú que te pones de nuevo las gafas y huyes del lugar del crimen deseando beberte un par de Mahous en casa… ¡Mierda deporte!

 

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4 respuestas a ESE MOMENTO…

  1. Qué bueno, como sueños con tus increíbles salidas que me hacen reír, los nombres de las marcas de todo me han encantado.
    Para la próxima, los bolsos de lis pitón, jajajaja😄😘⚘

  2. Álvaro dijo:

    Joder, buenísimo. Y lo de las mallas de la rubia, jajajajajaja.

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