EL AMOR ESTÁ EN TODAS PARTES

Como consecuencia de mi alarmante falta de inspiración, seguramente provocada por mi desaforada afición y querencia a la Mahou, heme aquí, uans aguein, desempolvando entradas antiguas como último recurso para rellenar los huecos blogueros que mi maltrecha imaginación no me permite rellenar como correspondería.

No obstante, rompiendo una lanza en mi favor, diré que son entradas con cierto gracejo (todo es discutible) que en su día fueron del gusto del respetable y que, dada la estructura del blog, de no ser sacadas a la luz de nuevo de esta forma tan cansina, es probable que acabaran perdiéndose en el olvido. Cabe, claro, la posibilidad de que tú, lector/a pertinaz y valeros@, opines que tal vez fuera mejor esta opción, es decir, que el tiempo cubriera con una pátina de abandono, las muchas gilipolleces que salen de mi boca (de mis dedos en este caso), pero, como de momento es un servidor el que tiene las riendas del blog, pues ahí le ando, tocando los perendengues a la concurrencia hasta que esta tenga a bien hartarse, ansiarse… o ahitarse con este abuso y mandarme a tomar por culillo, como diría Ned Flanders.

Por tanto ahí va la entrada en sí misma, por si pudiera ser de algún interés, que ya lo dudo:

 

Es probable que la palabra AMOR sea una de las más buscadas en San Google, de las más pronunciadas por la people, quizás también de las más tergiversadas. Eso tiene que ser por algo. Y es que la palabra aparece por cualquier rincón de nuestro rico idioma porque ciertamente… el AMOR está en el aire. En el aire, en el agua, en el fuego y en la tierra.

Al principio este sentimiento es una cosa AMORfa que carece, como cualquier ente que se acaba de engendrar, de una forma definida.

Falta todavía mucho camino por andar para considerarlo AMOR, quizás es solo enAMORiscamiento, pero los cuerpos bullen llenos de ilusión. Casi sin darnos cuenta pasamos a la excitante fase del enAMORamiento, etapa clAMORosa en la que no se tienen ojos más que para nuestro AMORcito, y los amantes se AMORran hasta AMORatarse los labios.

Sin embargo, como todo en esta vida, las cosas nacen, crecen, se reproducen… y acaban muriendo.

Con el tiempo se sufre una profunda metAMORfosis en la que los cuerpos se acomodan y se acaban AMORcillando, lo cual es una prueba de fuego para comprobar la robustez de ese AMOR iniciado.

El cuesco AMORtiguado bajo la manta zAMORana es el pistoletazo de salida para las cuitas que, si no se solucionan, acabarán como la cAMORra, a tiros, AMORdazando los sentimientos y AMORtizando el crédito AMORoso que se transformará en desAMOR, doloroso como una AlMORrana, hasta acabar AMORtajado, camino de la últimA MORada.

Pues sí, visto lo visto, parece que el AMOR está en todas partes, lo cual nos ha de llenar de esperanza.

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6 respuestas a EL AMOR ESTÁ EN TODAS PARTES

  1. torpeyvago dijo:

    Cuando has mezclado «amor» con «cubrir» he pensado que era otro el caso… En fin, me lavaré la sesera con agua fuerte. Con agua muy fuerte. Agua popeye, por lo menos.

  2. Junior dijo:

    Me quieres, no me quiere……..

  3. Lord Alce dijo:

    Cuando la leí en su día dije alguna gracia, pero no me acuerdo. Se me habrá AMORtajado el cerebro en este tiempo pasado…

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