UNA HISTORIA… INUSUAL.- CAPÍTULO OCHO (Y ÚLTIMO)

 CAPÍTULO UNO

CAPÍTULO DOS

CAPÍTULO TRES

CAPÍTULO CUATRO

CAPÍTULO CINCO

CAPÍTULO SEIS

CAPÍTULO SIETE

No tengo ni idea de cuánto tiempo permanecí inconsciente. No tengo conciencia de cuándo me desmayé ni de cuándo me desperté, pero, y aquí viene lo realmente extraño, lo siguiente que recuerdo tras escuchar aquel ruido, es a mí mismo, dentro del coche, accionando la llave de contacto y haciendo rugir el motor. Entonces ni siquiera me lo planteé, ya que me encontraba en un extraño estado de turbación, de somnolencia. La realidad parecía algo bien diferente de cuando había emprendido camino.

Y ese zumbido en la cabeza… y esas voces rebotando en las paredes de mi cráneo repitiendo machaconamente: ¡Ven!

¿Ven? Pero… ¿a dónde? ¿Quién era el que me hablaba tan insistentemente? ¿Quién era al que escuchaba desde todas partes y desde ninguna?

Todo mi pensamiento se había tornado lento, absurdo, estúpido…

¡Ven!

Es posible que yo mismo hubiera conseguido levantarme del suelo e introducirme en el vehículo pero, sinceramente, no lo recuerdo.

Sólo lo que acabo de referir. Eso sí, sentía unas náuseas muy intensas, el estómago completamente revuelto, una especie de zumbido continuaba sonando en mi cerebro, aunque ahora no me hacía daño… y aquellas voces insistentes que decían: ¡Ven!

Sin más incidentes, eso pensaba, necio de mí, llegué a mi destino. Aún faltaba una hora para el amanecer.

Cuando eché cuentas al llegar del tiempo que había gastado en el viaje, estas no me cuadraban en absoluto. El trayecto no tenía que haber durado en la peor de las estimaciones más de una hora.

Sin embargo había tardado tres.

Aturdido intenté repasar mentalmente el recorrido para acabar comprobando que mis temores eran acertados. No había razón alguna para justificar tal pérdida de tiempo, en el sentido más literal de la expresión.

Me encontraba demasiado cansado para buscar explicaciones y, aunque estaba a la puerta de casa, me dejé invadir por un sopor irresistible y me quedé dormido sobre el volante…

A pesar de que mis pensamientos bullían como nunca, conseguí conciliar el sueño, que fue corto pero muy reparador, para variar lo que me venía aconteciendo en los últimos tiempos.

¡Ven!

Me decían las voces que, por otra parte, ya no me causaban desasosiego, sino todo lo contrario una tranquilidad de espíritu y una calma que nunca había sentido hasta el momento.

¡Ven!

Y un manto de paz parecía envolverme.

¡Ven!

Pero no sabía a dónde.

¿O tal vez sí?

¡Ven!

Por alguna razón algo me ha impulsado a hacer esta grabación en mi móvil. No puedo resistirme a las voces. Son persuasivas. Son… Debo… ir.

Aún así, intento mantener un gramo de cordura. Sé que debo acudir a esa extraña cita. Sé que mi decisión está tomada y no hay vuelta atrás, pero antes, he de tomarme mi tiempo y grabar esta historia. Se la debo al menos a mi familia. Se merecen una explicación aunque ni yo mismo soy capaz de dármela. Todo es confuso, pero debo seguir el camino que me indican las voces. Sé que debo hacerlo.

     —He vuelto al lugar… estoy en el coche… Cariño, cuando escuches esto… intuyo que son mis últimas palabras… Ya vienen… Perdóname… me sonríen… no puedo evitarlo… te quiero, amor mío pero… mis hijos… Sí… sé que  ya es la hora… Voy… Me han dado tiempo para despedirme… pero… he de irme… Es extraño… no siento miedo alguno… Me invade una sensación… nunca había sentido algo así… Amor mío… me siento verdaderamente… en paz.

INFORME DE LA GUARDIA CIVIL

Tras cuatro semanas de búsqueda intensiva del sujeto Juan González, cuyo coche apareció en medio de la carretera que une (Pueblo 1) con (Pueblo 2), a la altura del kilómetro 27, abierto y con el contacto encendido, y todos sus efectos personales, documentación, teléfono móvil, en su interior, pero sin señales de violencia, se procede a dar por cerrado el expediente.

Según los testigos entrevistados, el sujeto salió de Pueblo 1 alrededor de las tres de la madrugada del día de autos con destino Pueblo 2. El testimonio de un cazador le sitúa en Pueblo 2 unas horas más tarde, sobre las seis, y otro testigo asegura haberle visto una hora después, arrancar el coche e irse por la carretera de Pueblo 1. La Guardia Civil da veracidad a estos testimonios porque, tras recibir una llamada de unos conductores que lo vieron parado en medio de la carretera, el coche vacío ha aparecido en dicha carretera, a mitad de camino entre ambos pueblos. Por las pruebas practicadas, tras haber rastreado los alrededores de su vehículo en un radio de 15 kilómetros de terreno escarpado y de difícil acceso para nuestros efectivos de montaña, constatando que no se ha producido circunstancia trágica alguna, no ha aparecido ningún cuerpo en los alrededores y el vehículo está intacto, concluimos que el sujeto ha desaparecido por propia voluntad. No se aprecian indicios de lo contrario por lo que con esta diligencia queda cerrado definitivamente el caso. Se ha hecho entrega de todos los efectos personales a su familia, su mujer concretamente. Revisado el teléfono móvil y comprobado que no han existido llamadas ni entrantes ni salientes que hagan sospechar de su posible paradero, se lo hemos hecho así mismo llegar a su esposa.

Firmado por la comandancia de la guardia civil de Pueblo 1 en cooperación con la de Pueblo 2.

 *  *  *  *  *

Pero esta explicación de nada ha servido a su mujer, que sabe que Juan no tenía motivo alguno para abandonarles y que ha sacado, resignada, sus propias conclusiones tras revisar la grabadora del teléfono móvil  con el último legado de su marido, detalle este que han pasado por alto todos los investigadores. Ha mirado al cielo y ha llorado, comprendiendo sin comprender.

La verdad está ahí fuera.

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21 respuestas a UNA HISTORIA… INUSUAL.- CAPÍTULO OCHO (Y ÚLTIMO)

  1. marguimargui dijo:

    Como soy incrédula… Diré, ¿por qué siempre pensamos lo más complicado?
    Cuando alguien nos abandona… En vez de reconocer que no quería ver nuestra cara más, se lo atribuimos a extraterrestres Jjj o a Dios y su acción divina jjjj
    Besos

  2. Pingback: UNA HISTORIA… INUSUAL.- CAPÍTULO SIETE | borderline

  3. periko523 dijo:

    BUENO TIO AL FINAL A SIDO LOS EXTRATERRESTRES. GRACIAS POR LA HISTORIA

  4. torpeyvago dijo:

    Buen final para el relato, sí señor. Lo del informe, c.j.nudo. No te voy a preguntar de dónde has sacado el modelo, aunque ganas no me faltan.
    Enhorabuena por el relato, y gracias por haberme hecho pasar un buen rato leyéndolo.
    Eso sí, y redundando en lo que ha dicho Marguimargui: ¿No se habrá ido a por tabaco? ¿Eh? 😛

    • cmacarro dijo:

      Muchas gracias a ti por leer el tocho y gracias por el comentario. En cuanto a lo del tabaco… tengo entendido que el que se cultiva en Ganímedes es de muy buena calidad. Será eso, ja,ja,ja

  5. Al final han sido los marcianos, que se lo han llevado, pero para mí que se quería ir, jejeje.
    De todas formas, lo de este hombre con su coche es de nota ¡¡
    Muy bueno, me ha divertido un montón. Saludos,

  6. sadire dijo:

    Ahora es cuando Mulder le pasa el informe a Scully y se montan en el coche mientras suena la musiquita e intercambian midaritas inquietantes no?, no? no?😆😆

  7. Lord Alce dijo:

    ¡On-nis! ¡On-nis! ¡Con tíos altísimos!
    Buen desenlace. El truco final de “pasarnos” el informe de la benemérita para romper al lector está bien: como todo había sido en 1ª persona, nos creíamos que iba a salir bien parado el hombre… ¡tururú!
    Buen desenlace, sí señor.

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