MIL Y UNA MANERAS DE MORIR… POR CULPA DEL TELÉFONO MÓVIL

Arturito tiene un extraño rictus en el semblante. De natural siempre está algo más relajado, tampoco mucho, pero desde hace varios días tiene la mirada perdida, los ojillos como mirando al infinito si acaso el infinito estuviera delante de él, a varios metros de distancia, como si no estuviera a lo que tiene que estar… como si estuviera a otra cosa, en una palabra, con cara de gilipollas, más de lo habitual. Luce una mancha húmeda en la pechera de su camisa azul y a poco que uno observe detenidamente descubre que el origen de la humedad no es otro que el hilillo de baba que constantemente le cuelga  a Arturito de la comisura de sus labios, tal es su estado de concentración… o de enajenación, que nunca se sabe.

Camina por la calle como siempre, pendiente del teléfono móvil pero… no sé… hay algo diferente… fuera de lo común… es como si fuera…

Arturito camina haciendo extraños aspavientos con el brazo derecho, el que porta su teléfono. A veces camina con tremendo sigilo, como felino al acecho de su desprevenida presa. A veces corre como un demonio de Tasmania, cruzando las calles sin mirar, arrollando al resto de viandantes que comparten la acera. A veces cambia bruscamente la dirección haciendo pegar un tremendo frenazo a un asustado taxista que circula por el carril bus al grito de “Mecagoentuputamadreesquenotienesojosenlacara?”A veces salta preso de la euforia en medio de la calle, como si le acabaran de decir que le ha tocado la primitiva. A veces gruñe enfadado o llora desconsoladamente como si fuera un niño que ha perdido su más preciado juguete…

Un comportamiento muy extraño… Más de lo normal…

De repente la última aplicación que se ha descargado para su teléfono (Él y siete millones de autistas, que ya tiene delito) le indica que a doscientos metros en línea recta, justo en mitad del carril central del paseo de la castellana en dirección al centro de la ciudad se encuentra, hierático, confiado, inocentemente provocativo, como quien no quiere la cosa, le espera ¡Jooooder! No se lo puede creer…

¡¡¡¡¡ PIKACHU !!!!!

Es la oportunidad que Arturito ha esperado durante toda su vida (O al menos durante la semana que hace que se ha descargado la aplicación) y sale corriendo en dirección al Pokemon sin ver, sin conocer, concentrado en aquella imagen que le espera en medio de la calle para mayor gloria de su palmarés de cazador de Pokemons…

A doscientos metros de donde ha aparecido el pequeño dibujo animado como si fuera el ángel anunciador, pero justo al lado contrario por donde Arturito viene corriendo como un loco, cabeza gacha como un ariete, otro illuminati corre en las mismas condiciones de ceguera visual y mental, en dirección al apreciado ser virtual que también le ha provocado apareciendo en la pantalla de su móvil.

Dos trenes de mercancías que se acercan en rumbo de colisión, dos cabestros al grito de “¡Pika, pika, pika…! que no levantan la cabeza cebados por el cabrón del muñeco que desde la pantalla les muestra una sonrisa que no se sabe si es cínica o solo siniestra.

El choque es brutal. Gracioso, cómico… pero brutal, cabeza contra cabeza, con tremendo crujir de huesos.

Lo único que los servicios del SAMUR pueden hacer es separar las masas encefálicas, que se distinguen por un pequeño matiz de color, y con una cuchara sopera meter los restos de cerebro en el cráneo correspondiente por el agujero abierto por el impacto.

Por cierto, que el hijoputa de Pikachu ha huido como una comadreja de la escena del crimen y ahora contempla desde la azotea de un edificio cercano las hipnóticas luces de las dos UVIs móviles, que se llevan los cuerpos sin vida (Las mentes dejaron de tenerla bastantes días antes) de dos víctimas de la SUPREMA GILIPOLLEZ, en mayúsculas.

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11 respuestas a MIL Y UNA MANERAS DE MORIR… POR CULPA DEL TELÉFONO MÓVIL

  1. Óscar dijo:

    Lo que me inquieta es que haya 7 millones de gilis por ahí sueltos… No te parece triste y te da miedo a la vez?

  2. srajumbo dijo:

    Jajaj ya sabía yo que esta sería una de tus formas de morir. Oye, puedo jurar que yo no lo he instalado ni tengo previsto hacerlo..por dios.

  3. pauladegrei dijo:

    Por ahoa vengo zafando…la aplicación no está disponible en ésta región.

  4. torpeyvago dijo:

    Hace tiempo, no voy a poner el enlace, que sería darme autobombo (sí, y no tengo abuelas y de cuando en cuando lo hago), hace tiempo, digo, expliqué el origen del mundo zombi. Una serie de cuatro virus simbiontes, formando un tetraedro, que cambiaban, pirateándolo, ARN de las células parasitadas. La realidad es mucho peor. Son las ZOMBA: Zombi Movile Applications término inglaterrense que me acabo de inventar. Y lo pongo en inglaterrense para que los anglorteras, especialistas en ser parasitados por los ZOMBA sean capaces de entenderlo.
    En otro orden de cosas, que diría un ministro y no yo, que el orden es el que he puesto y no otro, me extraña que los del SAMUR hayan tenido que recoger seseras: En realidad no creo que hayan recogido lo que no hallan. Y es que los ZOMBA vacían la sesera dejando cascarones como nueces güeras.

    • cmacarro dijo:

      Ja,ja,ja, me recuerdas un capítulo de los Simpson en que en el infierno los diablos jugaban a bolos con la cabeza de Homer. En una de estas la cabeza se abre en dos y sale una nota de dentro que dice “Te debo un cerebro. Firmado:Dios”. Así vamos muchos por la vida.

  5. pakdark dijo:

    Así está la sociedad,todos alienados…

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