POR UN PUÑADO DE ROSAS

La otra tarde contemplé una escena que me dejó mal sabor de boca. Uno piensa que con las nuevas generaciones, la raza humana debe evolucionar y ser mejor y… ya tengo mis serias dudas. Si no, ¿Por qué hay especies que se han extinguido? Pues simple y llanamente porque no han mejorado, han ido a peor.

Es una simpleza y me podrás decir que qué tiquismiquis soy pero es en las pequeñas cosas donde se aprecian las grandes gilipolleces.

Me asomé a la barandilla de mi terraza y vi cómo un señor de unos treinta y tantos, bastante escaso de pelo (esto no es relevante para la historia pero es lo que tiene contemplar la escena desde la altura) se encontraba sentado en un banco muy afanado, jugando a algún tipo de videojuego, más que nada por los aspavientos que realizaba.

Mientras tanto, dos niñas de unos cuatro o cinco años, hermanas (eso lo deduje después) andaban correteando entre los setos del pequeño jardincillo que hay bajo mi terraza. Nada del otro mundo, un poco de césped tan calvo como el señor, y algún que otro rosal, ya poblado de rosas.

Las niñas corrían, gritaban, jugaban en definitiva hasta que a la mayor se le ocurrió la brillante idea (perdonable en un niño de esa edad) de que podía arrancar una rosa y prendérsela de su ropa para estar, quizás más guapa. Después le debió parecer que su hermana también estaría más guapa si le colocaba otra rosa, que también arrancó del mismo rosal.

El ínclito papá, en ese impass que se produce entre una partida del videojuego y la siguiente, debió levantar la vista y observó cómo sus retoños lucían guapas a rabiar con las respectivas rosas que acababan de ser cortadas.

Observé con alegría cómo este se levantaba. Digo con alegría porque supuse que iba a recriminar la actitud tan poco cuidadosa con las plantas de sus hijas.

Pero no.

Para mi pasmo, las colocó una al lado de la otra, les pidió que sonrieran… y les hizo una foto con el móvil.

¡Tócate los huevos! El padre, más falto de conocimiento que sus propias hijas (que tenían un pase porque eran pequeñitas) No solo no les afeó la conducta por dedicarse a cortar flores que no eran de su propiedad, sino que inmortalizó la gesta con una foto, reforzando así el aprendizaje de sus nenas.

Un poco enfadado y triste, suponiendo que si yo hubiera recriminado la actitud al padre, este ni siquiera me hubiera entendido, me metí para mi casa.

A los cinco minutos oí jaleo en la calle y me volví a asomar.

El rosal, hasta hacía veinte minutos cuajado de rosas, ahora no tenía ninguna, y todas habían ido a parar a las manos de las dos nenas mientras el padre intentaba batir un nuevo récord en el juego Candy Crush Saga “El gilipollas” (O algo por el estilo)

La nena mayor lloraba a voz en grito mostrando una mano al padre (Desde la altura no pude distinguir la causa) y este intentaba consolarla con un ojo puesto en la mano de la niña y el otro en el videojuego. Tras un rato de observación entendí qué era lo que había ocurrido. La nena se había ido librando de pincharse con las espinas del rosal por pura suerte, cosa que no le ocurrió con la última rosa, con la que la tierna niñita se había pinchado finalmente.

¿Cuál fue mi conclusión? Sencilla. Pues que la naturaleza es sabia, más de lo que nos pensamos. El rosal aguantó estoicamente las primeras agresiones infantiles esperando quizás que el que se suponía con dos dedos de frente actuara para defenderle. Al percatarse de que ni si quiera dos dedos tenía y de que la niña sufría una grave carencia de madurez paternal, decidió actuar él (el rosal) pinchándola para que aprendiera la lección.

Si tu entorno no te ayuda, la naturaleza, de alguna forma te echará una mano.

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15 respuestas a POR UN PUÑADO DE ROSAS

  1. La naturaleza es muy sabia si señor! Y donde las dan, las toman! Ea!

  2. marguimargui dijo:

    Falto el escupitajo del padre en la mano de la niña… Cura sana, culito de rana

  3. antoncaes dijo:

    Si mi madre me hubiera visto arrancar una rosa para regalarsela me la como del hostión que me da en el momento, mi madre era una amante de las plantas (así he salido yo, modestia aparte) si ves una flor y la dejas donde esta la admiraras todos los días, si la ves y la arrancas la admiraras unos minutos.

  4. torpeyvago dijo:

    Debían de dar el carné de padre por puntos. De sutura.

  5. Óscar dijo:

    En mi blog he denunciado tanto a estos estupipadres que no me sorprendo de nada…

  6. srajumbo dijo:

    El rosal debió pincharles a la primera rosa. Hay una frase que me gusta mucho: Si te gustan las flores, ¿por qué las arrancas?.

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