LA CIGARRA Y LA HORMIGA (CONTRAFÁBULA)

En realidad la hormiga trabajó y trabajó durante toda su vida por unos miserables granos al mes esquilmados por la HH (Hacienda Hormiguil) para contribuir a la manutención del hormiguero, los gastos de los zánganos y las excentricidades de la reina, que eran bastantes. Su sueldo apenas le daba para matar el hambre y pagarse un exiguo cubículo con vistas al patio de pocas luces, donde vivió estrecheces con su cónyuge y su numerosa y exigente prole. Algún que otro año bueno le dio para pasar una semanita en Torrevieja, en el hormiguero de una prima lejana, más pequeño y agobiante incluso que el suyo propio pero con cierto sabor a mar. Y se acabó jubilando con una mierda de pensión que apenas le daba para comer decentemente. Menos mal que había contratado un PPJH (Plan de Pensiones de Jubilación Hormiguil)  cuyo rédito, en su día le dio holgadamente para pagarse una cama en una residencia de hormigas ancianas y un ataúd medianamente digno.

El dios de las hormigas la acogió finalmente en su seno, pero murió con la cara contraída, como de estreñimiento crónico.descarga

La cigarra, sin embargo, viendo que tenía ciertas facultades cantoras, empezó a hacer bolos con su guitarra por todos los garitos cercanos  y, cuando terminaba la actuación, invertía (otros decían dilapidaba) el dinero ganado en ron del bueno y putas. Eso cuando no se follaba alguna de las fans niñatas que siempre le estaban dando el coñazo. Ya se sabe cómo son las teenagers sean hormigas o de cualquier otra especie. Como no curraba siempre estaba descansado para echar un caliqueño cuando tenía oportunidad. Un día, un golpe de suerte hizo que un promotor discográfico se encontrara en el garito donde la cigarra tocaba habitualmente, y le firmó un contrato millonario con una gira de conciertos por todo el bosque donde se encontraba el hormiguero y algún que otro bosque cercano.

Murió joven, sí, pero con una sonrisa estúpida de satisfacción en la cara, harto de comer, beber… y follar.

Moraleja

Pues no voy a ser tan pretencioso de coaccionaros con una moraleja. La discurrís vosotr@s mism@s.

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16 respuestas a LA CIGARRA Y LA HORMIGA (CONTRAFÁBULA)

  1. antoncaes dijo:

    Jajajaja. Yo creo que la moraleja es. Come bien, bebe bien y folla bien sin mirar con quien que al final el hoy tiene las mismas medidas para los unos que para los otros. 😉

  2. Óscar dijo:

    Muy buena contrafábula, creo que me quedo en el término medio. Disfrutar y trajinar como un loco en una casa pequeña y con un trabajo horroroso. Un abrazo

  3. 😀 😀 😀 Lo pongo en práctica y cuando tenga la moraleja, vuelvo corriendo y te lo cuento 😉

  4. torpeyvago dijo:

    Moraleja: Hártate y levanta la ceja.
    Lo de la ceja sobra, era para que rimase. Y con lo de hártate no me refería a trabajar.

  5. icástico dijo:

    Moraleja: Si quieres vivir y follar, no te mates a trabajar.

  6. marguimargui dijo:

    Como en torrevieja me hayo, acinada en un pisacho… Agacho la cabeza como buena hormiga obrera, y sonreiré aunque las migajas de esta vida amarguen a cualquiera

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