HISTORIA DEL TELÉFONO

Cuando Grahan Bell inventó aquel maravilloso artilugio que podía poner en comunicación hablada a dos humanos en la distancia (También a dos vacas parlantes en el hipotético caso de que las vacas hubieran podido hablar) no llegó siquiera a imaginar, incluso cuando se hartaba de fumar opio, hasta dónde llegaría a evolucionar la cosa en un futuro lejano.imagenes-de-telefonos(Ojo que siempre se le ha considerado el inventor aunque lo único que hizo fue aprovecharse de que el verdadero inventor del aparato, Antonio Meucci,  andaba demasiado tieso como para gastarse dinero en la patente y ahí anduvo el Grahan listo y aprovechado).DISCO

Utilizando la lógica lingüística y la influencia del griego clásico, que para algo tenía que servir, se aceptó comúnmente que el nombre del aparato habría de ser “teléfono”, de ”tele”, que significa “lejos” y “fono” que significa “sonido”. Es decir, sonido que viene de lejos (y no era su madre llamándole desde la ventana de casa para que fuera a merendar).

Transcurrido algo más de un siglo el aparato evolucionó como no cabría esperar otra Teclacosa, las ciencias adelantan que es una barbaridad, en mil modelos innovadores cada vez con mayores prestaciones. ¡Cuántas conversaciones habrán escuchado esos auriculares a lo largo de este tiempo!

Y cuando creíamos que no había más margen de mejora, entonces se produjo otro gran salto evolutivo en la idiosincrasia del artilugio. No hace tanto que a los teléfonos se les cortó el cordón umbilical que, en forma de cable, les mantenía unidos a un emplazamiento físico. Nació entonces el teléfono móvil, cuya principal característica era…  pues eso…  que era móvil y lo llevábamos en el bolsillo (o en una mochila si el tamaño así lo exigía) y podíamos movil antiguohablar con él desde cualquier parte (en la que nuestra compañía tuviera cobertura, claro). Cada vez se fueron fabricando más pequeños y más potentes. Pero era un artefacto que de alguna forma controlábamos.

E.T. ya fue un pionero del tema telefónico en su pinícula del mismo nombre, en la que construía una especie de teléeeeeefonooooo móvil para llamar a “Suuucaaaaasaaaaaa” desde el mismo bosque. El aparato era aparatoso pero funcional.

Pero de vez en cuando la naturaleza perpetra un salto (tara o descenso) evolutivo y el aparato que utilizábamos para enviar y recibir el sonido y que conocíamos como “teléfono”, sonido que viene de lejos se convirtió por arte de birlibirloque en el siniestro…

¡¡¡¡¡ SMARTPHONE !!!!! smartphone

Ahí es “ná”

El nuevo vocablo “Smartphone” ahora proviene del inglés y significa “Smart” “Listo, inteligente” y “phone” que a su vez viene del griego, y que como ya sabemos, significa “sonido”. Aunque estudiosos lingüistas de todo el mundo comienzan a sospechar que la verdadera etimología de “Smartphone” es otra muy diferente a la que comúnmente se cree y se propone otro origen que, para ser sinceros, se acerca más a sus prestaciones hoy en día: “Smart”, que en este caso viene a significar “Gilipollas”, y “Phone”, que podríamos traducir como  “A patadas”, más que nada por el uso que se le da a este nuevo artilugio que para lo que menos sirve es para enviar y recibir el sonido desde lejos.

El aparato en cuestión, además, ya no es móvil. Debería serlo, claro, pero siempre hay que tenerlo enchufado a la red eléctrica para cargar su batería y poder utilizarlo, de nuevo con escasa autonomía, pues se descarga a velocidad de vértigo. Se ha acuñado, como ejemplo de ser un valiente, un arriesgado, la frase “Joder, he salido a la calle SOOOOOLO con un 75% de batería y no me he puesto ni nervioso”.

En un principio este teléfono (lo seguiremos llamando así para no perdernos en la historia) consistía en una pantallita de tres o cuatro pulgadas donde apenas se veía nada. Sí, a veces se usaba para intentar hacer lo que propiamente se consideran llamadas de teléfono, pero con éxito irregular.

Entonces las compañías pseudotelefónicas se inventaron las APP (Aplicaciones para el que no conozca la abreviatura) para que el inocente consumidor creyera que el aparato tenía infinidad de utilidades y se preguntara cómo había podido vivir hasta el momento sin un Smartphone.

Así se les instaló una APP por ejemplo para escuchar la radio, y cuya calidad se acercaba algo a la calidad de una radio propiamente dicha, por supuesto sin llegar a ella y consumiendo batería del móvil y gigas de la tarifa. Se le incluyó también una APP que simulaba tener una cámara de fotos pero que hacía unas fotografías solo para salir del paso. Se añadió una APP de mensajería de texto que dio en llamarse guasap dirigida a la gente joven ya que las personas de más de cuarenta, con la presbicia incipiente no eran capaces de descifrar o enviar los mensajes con cierta garantía de éxito, más que nada porque les era muy complicado ver el teclado.

Las APP se han multiplicado de tal manera que ahora las hay para cualquier cosa. Por ejemplo para que suene una alarma por la mañana (La APP despertador), suplantando al despertador propiamente dicho, pero sumándole el riesgo de que el móvil se quede sin batería durante la noche y se apague, APPs para que el teléfono nos diga, aunque nos importe una mierda, en qué coordenadas geográficas exactas nos encontramos tomando una caña(La APP GPS), aplicaciones para escuchar música (lo que antiguamente se conocía como walkman o, posteriormente, como MP3), o incluso aplicaciones para que el cacharro nos informe del estado de inflamación de nuestra almorrana (APP Almorranómetro), etc., etc., etc… Cara pescao

Con las APP instaladas en el Smartphone se ha conseguido finalmente que el usuario transfiera toda su Smart o inteligencia al aparatejo, que de esta manera nos maneja a su antojo, convirtiendo a su víctima en un ser inerte emocional e cerebralmente, en un autista intelectual, en una persona sin otro interés que trascienda de las 4 ó 5 pulgadas de la pantalla de su Smartphone.

Concluyendo, estos artilugios, que en teoría se idearon para tenernos mejor comunicados entre nosotros, no solo no cumplen ese objetivo sino que sirven en realidad, para aislarnos (agilipollarnos) cada vez con mayor intensidad. Entre los psicólogos y psiquiatras ya se habla de una adicción muy peligrosa, que quién sabe si no será el germen del profetizado apocalipsis. Nuevos enfermos pululan cual siniestros zombies por nuestras calles, sin rumbo, con la mirada perdida en un cuadradito luminoso que siempre llevan entre las manos, con sonrisa de bobalicones y con las entendederas echas unos zorros. Son los..

LA SMARTPHONADICTOS Tonto con cucurucho

Todo este entramado de aparatos y aplicaciones está hábilmente gestionado por empresas que al estilo de Robin Hood, roban a los pobres para dárselo a los ricos (Creo que era así la historia) aunque eso… merece un capítulo aparte.

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12 respuestas a HISTORIA DEL TELÉFONO

  1. Óscar dijo:

    Yo siempre digo que es un aparato que acerca a los que están lejos y aleja a los que están cerca… Un gran análisis. Abrazos

  2. icástico dijo:

    En efecto, la evolución humana va ahora por el Homo aPPapahostiadus.

  3. antoncaes dijo:

    Los adelantos de la tecnología nos esta llevando a la más absoluta estupidez de la raza humana donde solo unos pocos son lo suficientemente inteligentes para no tener ni smartphone, ni laptop, computer, ni tablet, pero si mucha cabeza.
    Ahora dependemos tanto de estos cacharros que ya no encontramos la taza del water sin una app que nos lo indique.

  4. Maria dijo:

    Como siempre genial. Ahora lo ha descubierto el costillo y echadico a perder lo tengo jiji

  5. torpeyvago dijo:

    Grande reflexión y más grande moraleja —Robin Hood incluido—. Me vas a perdonar que no siga comentando, pero es que me ha dado un apretón y no encuentro la App retrete en culobook. Voy corriendo a usar el método analógico —anal ojico, o lógicamente anal—. ¡¡Paso que voy!!

    • cmacarro dijo:

      Ja,ja,ja. Me encanta esa palabra ” anal ojico”, me la apunto. Una sugerencia: Para otra vez deberías haber utilizado la APP de APPretar. Esa funciona de miedo.

  6. Estupenda entrada Cándido esa necesidad tan grande en lo lejano y tan jodida cuando estas con alguien mientras recurre a su teléfono. Muackssssssss.

  7. El otro día vi un Sketch donde se creaba la figura del acompañador de personas que usan el teléfono por la calle. Avisaban cuando había un escalón, cuándo había que cruzar la calle, conducían por ellos. Como sigamos así, puede que se haga realidad.😀

  8. Jajajaja tienes que contarnos más de las apps disponibles, que la de la almorrana no la conocía. Oye la he descargado y funciona genial😂😂😂

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