ROMANCE “EL EDELMIRO”

Bien es sabida mi afición por los incunables. Cual rata de biblioteca soy capaz de respirar el polvo que desprenden los antiguos legajos simplemente por el afán de descubrir obras literarias que hasta el momento, por alguna oscura razón, habían quedado relegadas al olvido.

En una ocasión, aprovechando un viaje que tuve que hacer a Segovia por motivos de trabajo, aproveché el poco tiempo libre que este me dejaba y me acerqué a una pequeña y recóndita iglesia donde, con el permiso de su párroco para ojear las inestimables obras que allí se amontonaban, tuve la fortuna de encontrar este romance hasta ahora desconocido. Como hablaba del súper héroe segoviano, Edelmiro Páez, mi luz y mi guía, me decidí a que viera la luz, a escondidas del cura de la iglesia, que espero ahora pueda perdonarme. Espero haber hecho bien publicando este…

ROMANCE “EL EDELMIRO”

De grandes hombres la historia

nos surte, de cuando en cuando,

y los honramos cantando

en homenaje a su memoria.

Escuchen vuesas mercedes

La obra, milagro y vida

de quien se dio a la bebida

porque acabó en sus redes.

Vino a este mundo cochino

como otrora un niño bien,

en un portal, no de Belén,

de modo harto sibilino.

¿No lo he dicho? Segoviano

porque en Segovia nacía,

donde comenzó sus días.

Por eso fue un niño tan sano.

Y como era el elegido

concediole el cielo gracia

para suplir a la audacia

con que no había sido ungido.

El nene tenía un poder

sobre todas sus virtudes.

No es necesario que dudes,

solo el libro has de leer.

Mal cuentista sería el menda

si extendiéndome en detalles

pongo al cabo de la calle

a todos con la leyenda.

Baste decir que el chiquillo

fue de todos respetado,

fue temido y fue adorado

por buenos, santos y pillos.

Como todos los chavales

llegando a la edad del pavo

descubrieron que su… pichurrín

les endulzaba los males.

Por ello no es de extrañar

que su historia con Jacinta

hiciera correr la tinta

de los diarios del lugar.

En el campo creció el mozo,

de ahí al camping su apego,

compró una caravana luego

que le trajo mucho gozo.

Con el codo en la ventana

y la mirada  severa

ahora surca carreteras

y detrás, su caravana.

Y este trovador augura

de Edelmiro, el gran ser

que el mundo ha de recorrer

buscando más aventuras.

Por ello leed su historia

contada por ruin cronista

que aunque no es persona lista

habrá de honrar su memoria

y os mantendrá en la pista

de tan digna trayectoria.

No quisiera terminar

el cuento de este relato,

prestadme atención un rato

a lo que vengo a avisar.

Si alguna vez te toparas

con el ínclito Edelmiro,

sobre tus pies pega un giro.

¡No le mires a la cara!

Te confunde si hombre eres

saturándote a cervezas

hasta perder la cabeza

y hacer lo que tú no quieres.

Si eres fémina te embriaga,

y aunque seas muy mirada

te habrás de dar por follada

pues te hará perder las bragas.

Te dará igual lo que hagas,

le grites o estés callada

no sostengas su mirada

si con él te vas la cagas,

pues tiene algo especial,

por algo es el elegido

que es un macho muy vivido

porque es el macho total.

De talla antinatural

aunque algo desvencijada,

crees que no va a pasar nada

y te la cuela al final.

Pero teme por tu vida

porque tras sus embestidas

esa especie de animal,

de ansia descomunal

que nunca queda saciada

te dejará “espatarrada”

follada… y algo escocida.

.

 

 

(ANÓNIMO)

LA ASURDA E INQUEIBLE HISTORIA DE EDELMIRO PÁEZ

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8 respuestas a ROMANCE “EL EDELMIRO”

  1. Óscar dijo:

    Qué bueno! Un lenguaje un poco soez para la iglesia, no?

  2. icástico dijo:

    En “olor” de multitudes. Viva Edelmiro

  3. torpeyvago dijo:

    ¡Qué puedo decir! —y tras esta afirmación lo lógico sería quedarse calladito, pero no, siempre es preludio del inconveniente pero evitable discurso—.
    Pues que no está escrito con buena prosa, porque es verso —ya insinuábamos que se espera alguna tontería, y este es un buen caso: tipicísimo contestarse con una perogrullada—.
    Pero al alma llega —lo que es cierto, mas el comentario se habría bastado con estas cuatro palabras—.
    En fin, que viene a mi recuerdo aquella copla incluida en tan «asurda» historia

    Edelmiro, Edelmirín
    nacido en la portería,
    cuando tú viniste al mundo
    grandes señales había. […]

    —Y la última bajeza, citar unos versos ajenos. Bien mirado, tampoco está mal: si hubiesen sido propios…—

  4. Vaya con Edelmiro, más peligroso que el rayo que mata. Gracias por avisar, desviaré la mirada si algún día me lo cruzo, no vayamos a tonterías.😀

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