EL ÚLTIMO RAMO

Sabes bien que adoro las flores y te aprovechas de ello. Por eso siempre me las has regalado al día siguiente, cuando has vuelto arrepentido y llorando,  jurándome que nunca más volverías a hacerlo. Y yo siempre las he aceptado.

Y te he perdonado siempre, como una tonta.

En el fondo soy una ñoña porque nunca he sido capaz de resistirme a tu carita de remordimiento tras el ramo de rosas, tan grande como bestia has sido el día anterior.

¡Pero esta vez te juro que se acabó!

Esta ha sido la última vez que me pegas, que me llamas inútil y me dices que soy la mayor mierda del mundo y que no merezco vivir. Esta ha sido la última vez que haces llorar a nuestros hijos porque pierdes el control delante de ellos. Es la última vez que les miento diciendo que papá es bueno, que no se da cuenta, que no quiere hacernos daño porque nos quiere mucho… porque eso… eso no es amor.

No. ¡Nunca más!

Esta vez sé que no va a haber flores. En la cárcel no puedes comprarlas y yo, bajo esta fría lápida, tampoco podría ya aceptarlas.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Pequeños relatos. Guarda el enlace permanente.

15 respuestas a EL ÚLTIMO RAMO

  1. Veronica dijo:

    Una historia dura y cruda que lamentablemente parece reproducirse en nuestros días y en las distintas geografías.

  2. buffff, temblado me has dejado… que puñetera y cruda realidad la que viven más mujeres de las que nos pensamos.

    • cmacarro dijo:

      Cada vez que escucho una noticia de esta índole no puedo con la frustración y la impotencia. ¿Será posible que todavía no hayamos acabado con esta lacra?

      • Y nos olvidamos muy a menudo del maltrato psicológico, ese que te hace creer que eres una auténtica mierda, que no te deja avanzar, que te entierra en vida y nadie se da cuenta.

      • cmacarro dijo:

        Desde luego, ese te machaca hasta hacerte sentir una mierda y consentir todo lo demás.

  3. Escalofriante!!
    Muy bueno.

    Un abrazo.

  4. icástico dijo:

    La última vez que es la última vez.

  5. La mujer maltratada…. un tema muy delicado. Ella cree que es la culpable, que incluso se merece los golpes. Tiene una dependencia del maltratador increíble.
    Una compañera mía, tuvo que salir una noche en camiseta a la calle, porque su marido la estaba apuntando con una escopeta. Llevaba casi 30 años casada, y hasta ese día que se vió muerta de miedo por la noche, buscando ayuda para que su marido no la encañonara, no tomó conciencia de que era una mujer maltratada. Ella, gracias a esa noche en el que él perdió del todo el norte, tomó conciencia y lo denunció.
    Tomaba café con ella en algunas ocasiones. Llevaba el móvil de la mano, de esos que enseguida va la policia si le das a un botón. La recuerdo delgadita, y diciéndome que poco a poco, empezaba a tener vida.
    Siempre se puede comenzar de nuevo.. Gracias por es post Candi.. 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s