MARIPOSAS EN EL ESTÓMAGO

Estaba respondiendo a una entrada de Bypils, fantástica como todas las suyas (Besos By) y se me ocurrió la siguiente gilipollez pseudotrascendental:

“Tener mariposas en el estómago” es una expresión, un tanto ñoña e irreal que utilizamos para indicar que estamos nerviosos, que andamos con los entresijos (mentales o sentimentales) un tanto revueltos. Pero, sinceramente no le acabo de ver el sentido.

A ver, el estómago es un órgano muy agresivo que está constantemente segregando ácidos para disolver todo lo que cae en él.

Si las mariposas han tenido la mala suerte de caer en un estómago no tardarán mucho en quedar deformes por la acción del ácido. ¿Van a tener entonces cuerpo para revolotear dentro de nosotros y causarnos esa inquietud que se dice que nos causan?

A mí que me expliquen el sentido de esta metáfora. ¿Mariposas? ¿En el estómago?

¡Ja!, ¡ ja! … y ¡ja!

Existen invasores del organismo humano que servirían como mejores ejemplos para expresar ese sentimiento de come-come, nerviosismo, desasosiego que te causa algo como cruzarte con el cachitas o la tetona de turno que no consigues que se te vayan de la cabeza de ninguna manera. ¡Puñeteras hormonas!

Ejemplo (que comprendo que rompa la magia y quite el glamour a eso de las mariposas):

– Tener lombrices en el culo. El culo no se defiende tan contundentemente como el estómago y por ello las lombrices aguantarían más que las mariposas. Pero claro, no queda muy romántico decir: “Tengo lombrices en el culo” o la expresión más Flandersiana de “Tengo lombricillas en las posaderillas”,  en lugar de “Tengo mariposas en el estómago” mientras a uno le caen los sudores intentando rascarse esos insistentes picores provocados por tan graciosos gusanillos.

– Tener piojos. Tres cuartos de lo mismo. No se van de la cabeza a no ser que actuemos desde el exterior. Nuestro cuerpo no tiene defensa contra ellos. ¿Es que “Tengo piojillos en la cabeza” no podría perfectamente suplir a la frasecita de marras?

– Tener una candidiasis… Pues eso. Y encima, las calenturas gonadales que nos hacen ser reincidentes una y otra vez. La cándida es una superviviente, la COE de los parásitos del DVD (Aparato reproductor) y se agarra a la vida (chichi) como si fuera una lapa. ¡Más desazón que padecer candidiasis…! ¿Sería candidiasis lo que sufría la marquesa que apoyaba las tetas sobre la mesa y se rascaba la… candidiasis con un tenedor?

Cualquiera de las tres opciones tiene el inconveniente de que pican, pero queden como propuestas, políticamente menos correctas pero propuestas al fin y al cabo, para sustituir a eso físicamente imposible de “Tener mariposas en el estómago”.

¡La madre que me trajo! Menos mal que me acaban de dar la medicación. Espero que me haga efecto pronto para dejar de decir tonterías como esta. Prometo no dejarme llevar por las gilipolleces.

BUENO… ¡¡¡¡¡ A LO MEJOR NO !!!!!

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Revueltos mentales. Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a MARIPOSAS EN EL ESTÓMAGO

  1. que buen artículo…… realista hasta más no poder.
    A mi que eso de las mariposas me gustaba…. ahora tengo que elegir alguna de tus opciones mmmm pues de las tres que nos has dado me quedo con…. !ninguna¡ . Utilizo el comodín del público para elegir la opción de los ácaros que también me dan mucho asco pero como no se ven pues eso, corazón que no siente, así que a partir de ahora cuando vea al que me hace sentir mis ácaros bailarán por soleares en mis pestañas.

  2. cmacarro dijo:

    Ja,ja,ja .Gracias. También tienen su aquel los ácaros… No sé qué decir, porque el enemigo invisible… es peor enemigo si cabe.

  3. Nieves dijo:

    Jajajajajaja Menuda patada le has dado a nuestra mejor frase de amor, ya nada volverá a ser lo mismo. Genial, besos posesos.

    • cmacarro dijo:

      Que sí, mujer, que ahora cuando uno se esté enamoriscando puede decir ¡Joder cómo me pica el culo! y con el tiempo seguro que lo acabaremos viendo como lo de las mariposas 😉

  4. Sil.Alcalá dijo:

    Fascinante! Y por supuesto,estoy totalmente de acuerdo con tu teoría. Yo el estomago lo utilizo para otra frase,en lugar de “haz lo que te salga del corazón” utilizo el estomago, precisamente por lo inevitable y gráfico. Si sale del estómago, no lo controles y déjalo salir, o se pudre dentro…
    Respecto al amor, me quedo con los piojos en el culo… era así,no? Un abrazo mariposil!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s