LO QUE DA DE SÍ…UN CUESCO

Así comienza “La asurda e inqueible historia de Edelmiro Páez”

¿Puedes imaginarte cómo acaba?

…Y además… gratis.

CAPÍTULO 1.-AMANECE, QUE NO ES POCO 

La del alba sería, que diría Cervantes .Silencio y paz en el camping.Pareciera que nunca iba a llegar la calma tal y como ponían el alma en beber, contar chistes y reír los bastardos acampados cinco parcelas más allá.

¡Juventud, divino tesoro ¡

Las primeras luces que se cuelan por las rendijas imposibles que los oscurecedores* no acaban de oscurecer y dejan el interior de la caravana en una penumbra que, por momentos se aclara.

Los mirlos dando los buenos días con sus particulares y contagiosos trinos al débil pero incipiente rayo de sol que se filtra entre las ramas y hojas de los árboles y que se empiezan a hacer cansinos por lo insistentes y numerosos. Alguna urraca que se anima a imitarles sin ser consciente de que no ha nacido para el canto y, lo que es peor, sin desanimarse lo más mínimo.

Respiraciones acompasadas en la penumbra de la caravana sólo interrumpidas por alguna que otra vuelta esporádica en la cama para recomponer y acomodar la postura.

La mañana no es fría, pero el fresco de la madrugada impregna el ambiente dentro y se agradece acurrucarse bajo el cálido edredón.

Edelmiro, en el sopor del entresueño lamenta amargamente o así le parece en su semiinconsciencia, los excesos con la panceta de la barbacoa la noche anterior. Siente su boca amarga como la hiel.

Su agitación aumenta a medida que la presión de la vejiga le recuerda con saña creciente que está a tope de sangría y más bien temprano que tarde deberá aliviar la tensión.

Ese momento desagradable en que quieres dormir, pero tu cuerpo te boicotea el sueño.

Los gases intestinales, a cada vuelta en la cama que se trasladan de una parte a otra  y de la otra a la una del intestino con dolorosas punzadas. De repente, los gases que se expanden un punto más y, con un sentimiento independentista incontrolable toman la dirección de Toledo.

Edelmiro, que en su estado somnoliento no tiene voluntad alguna para pensar en la educación y las buenas formas ni para poner cortapisas a la naturaleza, que sin miramientos ni remilgos se abre camino.

De repente tocan diana abruptamente en forma de sonoro, largo, chirriante,  áspero, vibrante, cavernoso, profundo, carraspeante, salvaje, irracional, prolongado, trompetero, húmedo y burbujeante ………………………………………………………………………………………………………………….…………………  CUESCO.

De nuevo el silencio.

Los mirlos, abrumados por tamaño despliegue sonoro, han silenciado su canto. De las caravanas vecinas llegan expresiones ininteligibles de admiración. Algún campista, visiblemente emocionado, como si de una buena faena taurina se tratara, ha gritado : ¡Oooooooléeeee!

Un bebé rompe a llorar con absoluto terror.

En fin, amanece un nuevo día.

* Para el profano en el mundo del camping son una especie de persianas enrollables que suelen venir incorporadas en las caravanas y que tienden a averiarse en el peor momento permitiendo entonces el paso de la luz cuando menos falta hace (cuando estás intentando dormir y todavía está amaneciendo).

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9 respuestas a LO QUE DA DE SÍ…UN CUESCO

  1. Nieves dijo:

    Jejejejeje Como odio los campings!!! Na, tu a lo tuyo que yo voy a mi ritmo ;D
    Muaks, señor Cándido.

    • cmacarro dijo:

      No son los campings. Somos…algunos campistas que, en cuanto nos vestimos con la equipación de campista, a saber, camiseta de tirantas, chanclas del carreful, sombrero de paja, pinzas de barbacoa en una mano y bote de Mahou (o Steinburg) en la otra, nos desnortamos completamente. 😉

  2. Angelika BC dijo:

    Qué tiempos aquellos en los que yo iba de acampada, no se como me las apañaba para plantar la tienda al lado de una señora con bata de flores y un loro. Lo que me pude reír, el libro no tiene precio. 😀

    • cmacarro dijo:

      Ahora la señora ya no lleva bata, ahora viste con unos leggins ajustadicos y una camisetilla que al menor movimiento deja escapar una lorza irreverente y que se trinca medio brick de Don Simón antes de echarle el otro medio al arroz.

  3. Emy Tecuento dijo:

    ¡Embelesada me hallo ante tal derroche de poética narrativa!! 😆 Eres inigualable describiendo la naturaleza… Ya me tenías ganada con la descripción del dulce cantar de los pajaritos. Con la apoteósica traca final (de adjetivos también) ¡ya estoy en la gloria!! jejejej

  4. Todos los presos quieren libertad, que diría mi madre. 🙂

  5. cmacarro dijo:

    ¡Qué bueno! En el debate de si somos espíritu o materia, creo que gana…la materia 😉

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