HISTORIA APÓCRIFA, PERO VERDADERA, DE FRANCISCO PIZARRO

 

Permítanme vuesas mercedes que me tome la licencia y el atrevimiento de irrumpir en vuestras ociosas vidas  como erecta verga en tierna y rezumante vagina. Es más que probable que lo  que aquí vengo a referiros levante dolorosas ampollas entre los admiradores  y paisanos de este insigne personaje, pero en aras de la verdad me veo en la obligación de contarlo, mal que me pese. Pido mil perdones de antemano por si alguien se sintiera afrentado. Pero los hechos cabales han de salir a la luz tal y como en realidad ocurrieron.

Vino a nacer en este perro mundo este insigne trujillano el año de nuestro señor de mil y cuatrocientos setenta y seis. Hijo ilegítimo por obra y gracia de la promiscuidad de su papi y de la ligereza de cascos de su mami, tuvo una dura infancia. Primero porque papá le negaba el apellido, lo cual le hacía sentirse un nene no querido, un pequeño paria,  pero después, cuando consiguió apellidarse Pizarro, tras mucho dar la coña a aquella familia, porque los demás niños se reían de él cantándole aquella cancioncilla tan hiriente que comenzaba “Pizarro, chupa del tarro…”.

Tanta inquina fraguó en el chico un carácter arisco y emponzoñado. No pasaba día en que no sintiera necesidad de matar, o en su defecto de dar un par de hostias. Por eso, en cuanto tuvo edad, se apuntó a los tercios.

Un buen día que iba de camino a casa leyó un cartel que le llamó poderosamente la atención:  “Tercio con tapa a un cuarto de maravedí”  Y se apuntó a los tercios, los de Mahou, que entonces no se llamaban así ni se servían en latas de aluminio sino en jarras de barro cocido. Y cocido acabó Pizarro de tanto y tanto apuntarse a los tercios para intentar dulcificar su amarga existencia.

Para solucionar este incipiente problema con la bebida, Francisco se apuntó a los otros tercios, los del ejército español y marchó a luchar a Italia, que entonces tampoco se llamaba así pero que estaba en el mismo sitio. En el campo de batalla el muchacho dio rienda suelta a su mala leche. En algunas crónicas se refleja su satisfacción por haber tenido la oportunidad de principiarse en los avatares de la vida. Allí vivió su primera guerra, allí su primer enemigo traspasado por la espada, allí su primera trifulca cuartelera. Pero sobre todo también allí tuvo su primer contacto con la Gloria, una meretriz entrada en años  algo piojosa y gonorréica que a la sazón viajaba con el ejército doquiera que este se desplazaba  para aliviar las tensiones propias de los rocecillos causados por la convivencia de una turba de gañanes mal vestidos, mal alimentados y… mal follados, que o se zanjaban a estocadas con el consiguiente perjuicio para el ejército en forma de bajas o se zanjaban con la gloriosa intervención de la Gloria, opción esta menos sangrienta,  por el módico precio de dos maravedíes supá, cuatro follá. A cambio, además de un polvo de campaña, los aliviados soldados se llevaban para el cuerpo una nutrida flora bacteriana que los mantenía entretenidos rascándose los picores escrotales los anodinos días en que no había batallas que echarse a la boca.

Pero lo que tiene la bisoñez, el joven Francisco, quizás porque había sido la primera vez que la había metido en caliente, quedó prendado de los encantos y efluvios a sardina arenque de la susodicha.

A partir de entonces toda su obsesión no fue otra que ponerle un piso a la señora y retirarla de la calle, pero el chaval apenas contaba con posibles y el oficio de matador (de italianos) no daba para llevar una vida demasiado holgada. Pero Paquito, como era conocido entre sus camaradas,  no pudo evitar enamorarse como un ciervo en tiempo de berrea de la experimentada prostiputa. Tanto  insistió y le dio la coña que Gloria a pesar de su proverbial paciencia acabó perdiéndola y tuvo que huir de aquel tozudo enamorado acosador, calificativo que entonces no se llamaba así.

Finalmente la cosa se saldó tomando la Gloria las de Villadiego.

Gloria huyó al nuevo mundo, apenas recién estrenado y con un sinfín de posibilidades de prosperar y hacer carrera, donde suponía y esperaba ejercer su noble oficio lejos de su admirador Paquito, al que había apodado ”el cansino” por su tenacidad en perseguirla.

Pizarro entonces, dejó los tercios y se alistó a las tropas que partían hacia la recién descubierta América, en busca de la Gloria.

Tal era el tesón del muchacho en pos de su ansiado amor que no se detuvo ante ningún obstáculo. Obstáculo inca que se encontraba, obstáculo inca que iba a tomar por el culo. De esta guisa acabó conquistando el Perú, pero de la Gloria, ni rastro.

Consciente de que su amorcito era puta y reputa pensó, no sin razón, que quizás consiguiera hacerla salir de su escondrijo (doquiera que se trove, solía decir él con lágrimas en los ojos) ofreciéndole el oro y el moro. Al moro  no consiguió encontrarlo por ninguna parte pues no en vano estaban en América y ya se sabe que allí los moros no se crían, pero oro sustrajo todo el que pudo y más a los pobres incas.

Pero La Gloria seguía sin aparecer, por lo que Francisco, rendido a la evidencia, supuso que o había muerto o se había vuelto a España.

Como Pizarro tenía entonces excedente de oro decidió desprenderse de él, pues no le había servido para sus propósitos, lo empaquetó todo y lo mandó a España. La corona, receptora de semejante presente lo empleó con seso, concienzudamente, haciendo que la economía del país creciera hasta límites insospechados y garantizando la solvencia económica de nuestra querida patria por generaciones y generaciones… Ummm, esto último no estoy muy seguro de que sucediera exactamente como lo cuento, pero …es otra historia.

Fue una época, para el ya maduro soldado, de depresión y zozobra al percatarse definitivamente de que nunca iba a conseguir reencontrarse con el amor de su vida por lo que su carácter sufrió una profunda transformación, volviéndose un misógino, huraño con las mujeres a las que en cierto modo culpaba de su frustrada y puteril (pueril para l@s mogijat@s) experiencia.

Se hallaba Francisco en sus horas más bajas, dejando hacer a los demás,  cuando, casi por casualidad, probó las mieles del inca, que como decía la tradición, “por el culo te la hinca”. Y Pizarro trocó todo su amor a la Gloria por el vicio más vicioso, el vicio del inca, pues una vez que se la hincaron ya no pensó en otra cosa. La Sodoma y Gomorra bíblicas parecieron santas ciudades en comparación con la suya.

¡Pardiez! – Solía decir entre sí- lo que me he perdido hasta ahora, coño.

Se le cuentan amantes a decenas, pero con el que más intimó fue con el jefe inca, Atahualpa, que se ve que era el jefe porque era el que mejor la hincaba de todos los incas. De eso pudo dar fe Pizarro durante una buena temporada en que fueron pareja de hecho sin hacer el menor caso a los maledicentes dimes y diretes que se producían a su alrededor.

Atahualpa tenía a Pizarro como una reina y le colmaba de oro y de plata. Pero lo que tienen los gays, los hombres en general para no faltar a la verdad, que entonces no se llamaban así, es que suelen ser de condición promiscua, y Atahualpa, un poco hastiado de la carne extremeña por muy ibérica y de buena calidad que fuera, se encariñó de un joven y tierno trasero autóctono. Un conocido le vino con el cuento a Francisco de la infidelidad de Atahualpa y entonces fue él mismo, quien, en un ataque de celos, se la hincó al inca, aunque en este caso fue la espada en el corazón.

Y cuando siendo ya un madurito interesante pero cansado de amoríos decidió dedicarse a la vida contemplativa turbáronle su retiro unos parientes de un agraviado y posteriormente decapitado años atrás  por Pizarro llamado Diego de Almagro, que es bien conocido porque fue el que  inventó las berenjenas, aunque eso es otra historia.

Digo pues que los parientes de Almagro, en venganza, acabaron todos hincándosela a Pizarro. Dagas, cuchillos, estiletes y espadas acabaron hincados en el cuerpo de Francisco,  que entregó su vida a Dios musitando apenas con un soplo de vida un cariñoso y efusivo, dentro de sus posibilidades, recuerdo para las madres de sus verdugos.

Y aquí termina esta epopeya, la auténtica, libre de tapujos y verdadera como la muerte, historia de este ínclito conquistador español de no muy grato recuerdo para los descendientes de aquel conquistado pueblo inca.

Francisco Pizarro, el trujillano ¿Fue un héroe…o un villano?

 

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47 respuestas a HISTORIA APÓCRIFA, PERO VERDADERA, DE FRANCISCO PIZARRO

  1. Pingback: Ya sabes, Pizarro | Entre el olvido y la memoria

  2. Miguel dijo:

    Cuando la verdad se vierte negro sobre blanco, no queda más remedio que rendirse a la evidencia. Gracias por ilustrarnos de forma tan prolija. Y más gracias aun por participar en esta diversión.
    Un saludo.

  3. margamv dijo:

    Ayayayay esos cursitos de historia homofóbicos me han ocultado la verdad tantos años. Ahora Pizarro y Atahualpa me caen mejor. Gracias por ilustrarme.

    • cmacarro dijo:

      Has visto la luz… pero ten cuidado con el recibo de Iberdrola.

      • margamv dijo:

        Pues no sé qué es Iberdrola pero tú cuida se Luz del Sur no se entere que luego me cuelgan…

      • cmacarro dijo:

        La luz se me ha ido a mí, que se me ha hecho de noche en el cerebro. Supongo que escribes desde el más allá, quiero decir… de más allá de las fronteras españolas. Iberdrola es una de las compañías suministradoras de electricidad que nos suele robar a mano armada a los españoles en cada recibo mensual.

      • margamv dijo:

        Pues a nosotros nos hace lo mismo Luz del Sur.

  4. Uhmm con todos los ingredientes.. con todas las “pasiones”. 🙂

  5. Me da a mí que no has consultado tú la wikipedia para hacer esta entrada, porque yo sí, y esas cosas no las vi. Así que gracias por ilustrarme!!!

    • cmacarro dijo:

      He de reconocer que he tenido que ir a beber a las fuentes…las de ron caribeño (y creo que se me ha ido un poco la mano con el alcohol)

  6. Dolega dijo:

    Si ya sospechaba yo que tanta inquina, tanta inquina encerraba algo :mrgreen:
    Besazo

  7. Yeste Lima dijo:

    Gracias por compartir estas cosillas que no sabía de este… ¿insigne? hombre, que digo yo que si mereció la “Gloria”.
    No me hubiera gustado vivir en tan pajolera época, pero es que me queda el intrínculis de no saber cuál es la verdadera versión de los hechos…. hay tantas….., jajaja.

    Enccantada de conocerte
    Besos.

  8. Macondo dijo:

    Tiene mérito hacer esto sin cobrar. Muy bien escrito y dando primicias informativas por las que más de uno intentaría forrarse.
    Me ha encantado.
    Saludos.

  9. ByPils dijo:

    Te has salido, Cerán!!!!
    Un abrazo.

  10. Dessjuest dijo:

    La verdad es que cualquier relato histórico que tenga ladillas entre sud protagonistad tiene que ser rigurodo por narices, yo me lo creo 🙂

  11. inmagina dijo:

    Jaja, o sea que al final todo se reduce a que si no se folla se guerrea, o a aquello de pueden más dos tetas que dos carretas. Tanto buscar el sentido profundo de la existencia y el porqué de nuestros actos para llegar a ésto…
    Eres un pequeño descubrimiento para mí, voy a darme una vuelta con tu permiso

    • cmacarro dijo:

      Xactamente. Pero permíteme un inciso. Si las tetas al final no acaban pudiendo siempre nos queda el rollito gay, con más garantía de éxito.
      Muchas gracias. Pasa y no te asustes que hoy no le he pasado la aspiradora al blog y lo tengo lleno de polvo (del de suciedad…no del de voy a echar un…)

  12. Analogías dijo:

    el rollito entre Atahualpaca y Pizarro me ha terminado de impactar. No sé si seré capaz de superarlo…jajajaj

  13. Nieves dijo:

    Acabáramos… Ahora entiendo muchas cosas! Si ya decía yo que mucho se estaba liando por unas lindes jejeje. Muy buena! Encantada de leerte. Saludos infernales!

  14. cmacarro dijo:

    Lo mismo digo. Muchas gracias.

  15. Shira Shaman dijo:

    Pues yo sigo encantada de blog en blog leyendo las entradas por ello puedo afirmar que cada cabeza es un mundo, me dio gusto asomarme a tu ventana y versión de Pizarro. Besos

    • cmacarro dijo:

      A mí me pasa lo mismo. Ha sido como si se abriera una ventana al campo por donde entran miles de olores diferentes. Sólo espero poder tener tiempo para ir echando un vistazo más en profundidad a los diferentes blogs que he conocido gracias a esta convocatoria.

  16. Emy Tecuento dijo:

    jejejje, pobrecito, ¡menuda infancia!, no me extraña que saliera “antisocial”.
    Tu enfoque no deja de sorprender (créeme, eso es muy bueno), de no ser porque en mi versión se enamoró de mí, hasta me creería todo lo que he leído, jeejeje
    Un placer leerte, ¡ah, ni te imaginas lo que me ha costado encontrarte!, cuando comentas no se puede acceder a tu página pinchando tu gravatar, y en la lista de Miguel… jejeje, ¿como iba yo a saber que eras el borderline? 😛
    Besitos.

    • cmacarro dijo:

      Muchas gracias. Para mí lo más importante ha sido poder entrar en contacto con tan buenos y originales blogueros, como es tu caso.
      Lo que me comentas sobre mi gravatar, pues… es que todavía soy un pardillo en esto de los blogs y no sé muy bien manejar sus entresijos.
      Hace un año entre bypils y dessjuest me convencieron para abrir un blog, pero además de la falta de tiempo es que soy muy torpe para estas cosas intangibles del cyberespacio.
      No sé si es cuestión de la dirección o qué. Me puedes encontrar en https://aiamborderline.wordpress.com/ o en el correo dadimaca@gmail.com
      De nuevo gracias

      • inmagina dijo:

        Ahhhhhhh!!!!!!! Así que tú eres Candido dadimaca, y yo pensando porque cmacarro no entraba por mi blog jaja…tú juegas al despiste, no nos engañes…

      • Emy Tecuento dijo:

        Te sugiero que en tu gravatar, añadas la url de tu WordPress, para que cuando volvamos a pinchar tu gravatar, este nos dirija a tu página.
        Para ello, ves a escritorio –> usuarios –> mi perfil y desciende hasta el fondo de la página donde encontrarás la opción Link.
        Ahí es donde debes de escribir: https://aiamborderline.wordpress.com/
        Espero haberte ayudado 🙂

  17. cmacarro dijo:

    ¿Qué más quisiera que tener capacidad y conocimientos para jugar al despiste?
    ¡Torpe que es uno! Nada más que eso.

  18. Tu has dado en el clavo… si no hubiesen estado “emparejaicos” como iba el Inca a hacer el esfuerzo de aprender el idioma y esas cosas que se cuentan por ahí, 🙂

    Un abrazo.

  19. cmacarro dijo:

    Ahora se van comprendiendo las cosas…

  20. Pingback: De bien nacidos… | Entre el olvido y la memoria

  21. agniezka dijo:

    Bueeeno que cada quien decida si Pizarro fue un héroe…o un villano…
    Agnyez!

  22. José el malagueño dijo:

    Valiente porquería de texto.

    Sin acritud

  23. Nieves dijo:

    Como publicas otra vez con comentarios incluidos??? quiero hacerlo pero no me sale, es decir… que vuelva a salir en la pagina chibata una publicación antigua. ¿Me ilustras? Besitos mil.

  24. cmacarro dijo:

    No tengo ni idea. 😦
    he abierto el post y le he dado a rebloguear, pero no me pidas cosas técnicas que sabes que soy un burráncano.
    I´m zorry

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